a ello haya contribuido el hecho de que he cre-
cido en los últimos años, lo que me ha ayuda-
do a hacer un mejor swing. También he madu-
rado, no es lo mismo tener 17 años que 20.
Soy más sólido. Los espejos en los que me miro
para evolucionar son Sergio García, que es
todo talento, y Gonzalo Fernández-Castaño,
que es un tipo muy trabajador. Me gusta pen-
sar que el trabajo duro tiene sus frutos.
¿Cómo te iniciaste en el golf?
Tarde, a los 11 años. Estaba de vacaciones en
Cádiz, donde viven mis abuelos, y nos acerca-
mos a Sancti Petri. Ahí comenzó todo, me
enganché, y hasta ahora.
¿Qué futuro espera a David Morago?
Académicamente, acabaré la carrera de
Administración de Empresas que he retoma-
do en España tras comenzarla en Estados
Unidos. En lo deportivo, esperaré un par de
años o tres para pasarme a profesional.
Intentaré jugar los torneos de mayor nivel
posible y me encantaría ir al Mundial. Hay
mucho que trabajar para conseguirlo.
Tú conoces bien el panorama español,
¿cómo ves a Cuartero, Scott W. Fernán-
dez…?
Tenemos una generación muy buena. Emilio
Cuartero es un trabajador increíble, Scott lo
está haciendo genial en Estados Unidos, chi-
cos como Jon Rahm y Mario Galiano tienen
algo especial, están a otro nivel. Hay cuatro o
cinco jugadores que van a dar mucho que
hablar.
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Entrevista
Morago y Cuartero
Emilio Cuartero:
“Vivo de las alegrías
que te da el golf de vez
en cuando, pero no me
presiono en busca del
golpe genial”
Triunfos en Estados Unidos y buen
papel en el Campeonato de España. Un
buen verano, sin duda.
Sí, estoy jugando bien, pero para ganar en
Lomas-Bosque (NdR: sede del Campeonato
de España Absoluto), aparte de buen juego
necesité estar acertado en algunos momen-
tos puntuales. Ya sabes, un buen putt aquí,
una buena estrategia allá… pero estoy
haciendo las cosas bien en general. He
madurado en mi juego, ya no me meto en
problemas en el campo y apenas hago
bogeys tontos.
¿Cómo se consigue eso?
Juego con una rutina que me ayuda mucho,
especialmente en los golpes de tensión.
Puedo fallar, por supuesto, pero pego los gol-
pes con confianza y sin esa presión. Hago mi
rutina y mi juego. Vivo de las alegrías que te
da el golf de vez en cuando –los ‘highlights’,
como dicen los americanos–, pero no me
presiono en busca del golpe genial.
¿Has modificado algo en tu juego?
No. Hoy he estado con Román Tayá, que me
ayuda cuando necesito algo y me va bien. En
España he tenido la gran suerte de tener
siempre buenos técnicos en la RFEG, en la
Federación Catalana y en Can Cuyás, y ahora
estoy muy contento de que Román me
pueda echar una mano cuando estoy aquí.
¿Echas de menos esas ayudas técnicas
en Estados Unidos?
Sí, porque allí los entrenadores son como
padres, te llevan, te ayudan a competir y a
jugar, pero nosotros no tenemos, como ocu-
rre en otras universidades, un ‘assistant
coach’ que se centra sobre todo en lo técni-
co. El juego corto, eso sí, es la base de nues-
tro entrenamiento. Cada temporada que
comienza me pasa lo mismo: empiezo bien,
con buenos resultados, y voy bajando.
Necesito esa mirada de un técnico. Por suer-
te tengo la posibilidad, cuando estoy en casa,
de coger un AVE e irme a la RFEG a ver a Salva
Luna, que me vea y me corrija. Esas ayudas
son fundamentales.
¿Cómo habéis afrontado los españoles
este Europeo?
Somos muchos jugadores y muy buenos. Para
empezar, tenemos a Scott, que es el golfista
mejor situado en el ranking. Creo que con las
concentraciones técnicas y con las instalacio-
nes del Centro de Excelencia hemos dado un
paso adelante y hemos conseguido que nos
tengan en cuenta. También hemos metido
jugadores en la Palmer Cup.
¿Cuenta tener el ‘factor campo’ a favor?
Pues sí. La verdad es que El Prat es un campa-
zo. De los mejores de Cataluña y de España.
Cuando estoy en casa organizo partidas con
Carlos Pigem, Gerard Piris y otros jugadores
para ver en qué nivel real estamos. Es un
campo que te pone en tu sitio. La última vez
que lo jugué en competición fue hace cuatro
años y no tuve demasiada suerte.
✓
Emilio
Cuartero