rfeg
olf 77
76
rfeg
olf
Psicología
porque están mermando su autoconfianza o
porque provocan sensaciones de inseguridad
o de miedo.
No piense solamente en los pensamientos
que tiene después de haber hecho un doble
boggie o después de fallar un golpe fácil,
piense también en aquella ocasión en la que
llevaba un excelente resultado y cómo se le
escapó de las manos en los últimos hoyos.
¿Esos pensamientos que tuvo en los últimos
hoyos le beneficiaron o le perjudicaron, le die-
ron confianza y seguridad o le transmitieron
dudas e incertidumbre? ¿Su mente estaba en
el hoyo que estaba jugando o estaba ya pen-
sando y deseando que terminara la vuelta?
Un jugador fuerte mentalmente es aquel que
consigue que las circunstancias de la competi-
ción no le influyan negativamente de tal forma
que no se derrumba ante las dificultades y sabe
hacer frente a los buenos resultados.
El entrenamiento psicológico, lo que persi-
gue, es que la forma de pensar del jugador
vaya siempre a favor de sus intereses. El pro-
cedimiento para conseguirlo es sencillo: El
jugador describe los pensamientos que ha
tenido en una situación concreta y se analiza
si esos pensamientos jugaron a su favor o en
su contra.
Si concluimos que actuaron en su contra,
deberán ser eliminados y sustituidos por otros
pensamientos que actúen a su favor, lo mismo
que hace el jugador cuando detecta un movi-
miento incorrecto en su swing y lo intenta
modificar por el gesto técnico apropiado.
En la gran mayoría de los casos el trabajo del
psicólogo deportivo consiste en eliminar el
exceso de pensamientos que tiene el jugador
mientras está compitiendo. Son muchos los
pensamientos que pasan por su cabeza, y no
todos le ayudan a pegar buenos golpes. En
realidad en lo único que debe pensar mien-
tras está compitiendo es en dónde quiere
enviar la bola, qué va a hacer para conseguir-
lo y qué palo va a utilizar.
La rutina pre-golpe
La parte más importante del entrenamiento
psicológico es la de analizar y organizar la
forma de pensar del jugador a la hora de pla-
nificar y ejecutar el golpe. Lo que habitual-
mente conocemos como rutina pre-golpe.
Si analiza el desarrollo de una competición se
dará cuenta de que lo único que hace desde
el tee del 1 hasta el hoyo 18 es una sucesión
de rutinas con un tiempo muerto entre una
rutina y la siguiente.
Los dos únicos momentos de una vuelta que
influyen directamente sobre el resultado de la
tarjeta son la planificación y la ejecución del
golpe, y por eso es tan importante, desde el
punto de vista psicológico, disponer de una
rutina de pensamientos óptima que juegue
siempre a su favor, que sea sólida para que no
deje que se cuelen pensamientos ajenos a la
rutina, y que esté automatizada para que no
haya que pensar cuál es el siguiente paso de
la rutina, sino que todo el proceso sea auto-
mático.
Además de los pensamientos concretos que
deben integrar una buena rutina, ésta debe
seguir unos principios básicos como, por
ejemplo, que cuanto más sencilla y más corta
sea más efectiva se mostrará en cualquier
situación, pero sin llegar a caer en la precipi-
tación.
El ritmo de la rutina es otro de los factores
que se debe entrenar, al igual que se entrena
el ritmo de swing. Cada jugador tiene su pro-
pio ritmo, dentro del tiempo reglamentario,
en el que se siente a gusto y cómodo para
ejecutar el golpe. De todas formas, el hecho
de que una rutina tenga siempre la misma
duración no es sinónimo de que sea buena.
Lo importante de la rutina no es el tiempo
que se emplea en hacerla sino lo que se pien-
sa mientras se realiza. Cuando una rutina es
sólida y está automatizada durará un tiempo
muy similar, pero esta duración es la conse-
cuencia de pensar y hacer siempre lo mismo,
y no un fin en sí mismo.
El entrenamiento de calidad
Otro de los aspectos claves del trabajo es inte-
grar el entrenamiento de los factores psicológi-
cos en la rutina de entrenamiento diaria del
jugador. Así, cuando éste está dando bolas en
el campo de prácticas puede estar entrenando
solamente la parte técnica, o también estar
entrenando su rutina completa, o una parte
concreta de la rutina combinada con un entre-
namiento de efectos de bola, o entrenando en
visualización y control del pensamiento.
El día a día del jugador es lo que va a marcar su
estado mental en la competición. Cuando un
jugador llega al tee del 1 lo hace con un nivel
técnico, con una autoconfianza determinada,
que no puede depender de los avatares de los
primeros hoyos, sabiendo qué es lo que debe
hacer en cada momento y qué debe pensar
ante determinadas circunstancias.
Todo esto se articula en lo que se denomina
plan de competición, en el que queda refleja-
do las cuatro cosas que el jugador debe hacer
a lo largo de la ronda de competición.
El entrenamiento psicológico no se puede
convertir en una complicación más a añadir al
juego y al entrenamiento. El golf ya es de por
sí un deporte muy complicado, sino que debe
servir para, en la medida de lo posible, simpli-
ficar lo que el jugador debe hacer y pensar
durante la competición.
✓
Por Óscar del Río
Psicólogo deportivo
@Oscardellrio
En determinadas circunstancias de la competición los pensamientos que
genera el propio jugador se convierten en su principal enemigo
1...,56-57,58-59,60-61,62-63,64-65,66-67,68-69,70-71,72-73,74-75 78-79,80-81,82-83,84-85,86-87,88-89,90-91,92-93,94-95,96-97,...100